punto de fuga: apuntes sobre la vida
este año no es para sanar. este año es para vivir.
volver a escribir desde este espacio también se siente como volver a mí después de un largo viaje.
and i have some thoughts.
estos primeros meses del venteveintiseis se han sentido más invierno que año nuevo. a year for the books pero llevo diciendo eso desde el 2016, cuando estaba en el martes de karaoke en el local y nos enfrentábamos a la primera presidencia de trump y la corta gobernación de ricky roselló. esto, solo un poco después de que nos espetaran promesa. talk about pop culture boricua.
según mi psicóloga, los meses que llevo sin escribir por aquí los he dedicado a vivir. aunque un pie frente al otro. un día a la vez. volviendo a mis sentidos y a las pulsiones del cuerpo y sus sapiencias. sentirlo todo es lo que me queda. poner la cuerpa en vivir. me encantaría creerle (a mi psicóloga, digo), pero temo que lo que he hecho es luchar contra el sobrevivir.
sobrevivir como manera de existir es algo que se nos ha impuesto como hábito cotidiano y muy bien llevado en esta colonia.
entonces, vivir se convierte en mi intento de fuga. me escapo a un lugar donde imagino la vida más allá de las lógicas de muerte intrínsecas a habitar una tierra militarizada. me busco creando jardines aunque sea por las grietas de este cis-tema.


por mucho tiempo pensé que si no tenía algo perfecto y pertinente que decir mejor no decía nada. si no estaba escribiendo algo útil y necesario, ¿para qué compartirme? ahora lo entiendo. me comparto para vivir. para recordarme que no importa lo fragmentado que se sienta el mundo, tenemos muchas más cosas en común de las que pensamos. que mientras veo una curaduría de vidas por la pantalla de mi celular, prefiero curarme entre las gentes.
recordarme que siempre puedo seguir mi most crazy-niche-whimsy path en mi realidad cotidiana y cualquier medio que me ayude a imaginar otros mundos, vale la pena compartirlo.
el mes pasado perdí a mi perrihija, amor de mi vida y sobrina de muches: fri. fue súbito. y yo estaba de todo menos preparade para perderla. llevábamos doce años viviendo juntes. la mayoría de las mudanzas de las que he hablado, fri estaba conmigo. literalmente, en las buenas y en las malas; en la salud y en la enfermedad…you get my point.
es bien raro despertarme tarde porque fri ya no me levanta para que la saque y a cada rato se me olvida que no está y la busco por la casa. una compañera de trabajo me dijo que la casa no se va a sentir hogar por un tiempo sin ella y lo he confirmado cierto.


si algo puede amplificar un golpe de duelo es la impermanencia de lo que se ama. es encuerpar que lo único permanente es el cambio. y si eso es la constante, pues qué mejor que seguir las pulsiones de mis deseos. de vez- volver a compartir mis apuntes sobre la vida. sobre romantizar lo cotidiano y lo inútil. sobre transformar tanto duelo en creaciones-ritual. estoy segure que seguiré encontrando mis gentes en el camino.
volver a escribir aquí también se siente como punto de fuga. una forma de apostar a la vida, incluso cuando nos quieren insistir en lo contrario.
por eso este año no es para sanar, es para vivir.
en duelo, placer y resistencia,
- a.



A veces creemos que nuestras palabras no tienen sentido para otres, pero sí lo tienen. Sigue escribiendo y viviendo (mientras puedas bb): nunca sabes cuándo alguien va a necesitar esas palabras para encontrar luz, sentirse acompañadx y sostenidx <3
amo esto ane 💓 ¡a vivir!